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lunes, 19 de septiembre de 2016

230.- MURCIA. CENTRO URBANO. IGLESIA PARROQUIAL DE SAN NICOLÁS DE BARI Y SANTA CATALINA









230.1 Iglesia parroquial de San Nicolás de Bari, situada en la plaza del mismo nombre. Esta iglesia constituye un bello ejemplo de arquitectura barroca murciana del siglo XVIII. Está construida sobre una iglesia anterior que a su vez se asentaba, como era habitual, sobre una mezquita. San Nicolás aparece ya censada como una de las ocho parroquias existentes en Murcia en el año 1272. Este templo fue construido de nuevo en el siglo XVIII, y su valedor fue el médico y escritor murciano D. Diego Mateo Zapata; se iniciaron las obras en 1736 y fue consagrada en 1743. La construcción de la nueva parroquia tuvo que hacerse con urgencia y sin poder aprovechar prácticamente ningún elemento de la primitiva iglesia dado su precario estado. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,162&r=CeAP-4661-R_273_DETALLE_REPORTAJES).






230.2 Casa natal del actor Julián Romea Yanguas, en la plaza de Santa Catalina esquina calle Marquesa. En la fachada que da a esta última, hay una placa de mármol que reza: "En esta casa nació el 16 de febrero de 1813 Julián Romea, insigne actor y notable poeta. Reedificada en 1895".







230.3 Plaza de Santa Isabel, presidida por el monumento dedicado a la memoria de los hijos ilustres de la ciudad de Murcia que han destacado en el campo de las artes, denominado "A los Artistas Célebres" obra del escultor Javier Fuentes y Ponte (1830-1903). Se trata de un gran pedestal de corte arquitectónico, coronado por la réplica en bronce de un arcángel salzillesco del retablo de la iglesia de San Miguel. En 1971, este monumento fue sustituido por una escultura denominada "La Fama", obra de Juan González Moreno que presidió la plaza hasta finales del siglo XX, fecha en que se vuelve a reinstalar en su lugar original, la obra de Fuentes y Ponte. El monumento a "La Fama" de Juan González Moreno se ubicó en los jardines del Paseo de Garay, frente al edificio de La Convalecencia. La plaza de Santa Isabel ocupa parte del solar en el que un día estuvo el convento de Santa Isabel más conocido como "de las isabelas" que fue derribado en 1836. (Texto extraído de la página web: http://www.esculturapublica.es/2012/09/la-metamorfosis-de-la-fama.html).






230.4 Calle Barítono Marcos Redondo.






230.5 Calle Santa Teresa.






230.6 Gerencia Regional del Catastro, situada en la calle Santa Teresa. Dependiente de la Delegación de Economía y Hacienda del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.






230.7 Sede del sindicato UGT en Murcia, situada en la calle Santa Teresa.






230.8 Calle San Nicolás. A la izquierda la Inclusa de Niños Expósitos, fundación que fue del cardenal Belluga de 1715.






230.9 Calle Sagasta.






230.10 Portada de la residencia "María Inmaculada", situada en la calle San Nicolás, 33. En esta residencia la Congregación de Religiosas de María Inmaculada acoge y acompaña a las jóvenes estudiantes y trabajadoras que lo necesitan. Sus valores están inspirados en la vida de su fundadora Santa Vicenta María y en el estilo de vida de Jesús de Nazaret. (Texto extraído de la página web: http://www.residenciamariainmaculadamurcia.es/Quienes-somos/).






230.11 Calle Laredo.







230.12 Arco del Vizconde. El desaparecido Arco del Vizconde se ubicaba en este mismo lugar, formando parte de la casa que el segundo vizconde de Huertas construyó en 1841 sobre fincas de su propiedad. El arco volaba sobre el callejón de los Gatos que a partir de entonces se llamaría callejón del Arco del Vizconde. En 1953 con la apertura de la Gran Vía se derribó el inmueble y con él, el arco. Esta reproducción refleja la parte que recaía sobre la plaza de Santa Isabel.






230.13 Calle Manresa.






230.14 Pérgola en la plaza de Santa Isabel.






230.15 Calle Santa Teresa a la altura de la calle San Miguel.






230.16 Detalle del arcángel de estilo salzillesco, réplica en bronce del original que se encuentra en el retablo de la iglesia de San Miguel. Está situado sobre un esbelto pedestal  dedicado a "los hijos ilustres de Murcia".






230.17 Calle Vinader. En una pequeña placeta de esta calle hay una placa que dice: "Aquí pasó su vida consagrada al trabajo y al arte el notable imaginero, fiel continuador de la escuela de Salzillo su maestro, D. Roque López que labró tantas bellas efigies ornato de los templos comarcanos. La academia murciana de Alfonso X el Sabio enaltece la memoria y los méritos del insigne escultor en el segundo centenario de su nacimiento. 1747-1947".






230.18 Calle de la Magdalena.






230.19 La iglesia parroquial de San Nicolás vista desde la plaza Mayor. Podemos ver la cúpula de planta octogonal cuya techumbre se resuelve con perfil curvo-contracurvo. Ésta se eleva sobre el cuadrado del tramo central del crucero gracias a la incorporación en sus esquinas de unos bloques colocados en el encuentro de los tejados a dos aguas. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,162&r=CeAP-4641-R_273_DETALLE_REPORTAJES).






230.20 Fuente ornamental de la plaza Mayor.






230.21 Soportales en la plaza Mayor.






230.22 Plaza Mayor.







230.23 Plaza José María Bautista Hernández.






230.24 Nave central de la iglesia parroquial de San Nicolás. La autoría de la traza de esta iglesia se debe al fraile de la orden de los jerónimos Fray Antonio de San José, autor de múltiples edificaciones religiosas, entre ellas el monasterio de su orden en la Ñora. Cabe señalar como detalle de interés el gusto del autor por las soluciones "oblicuas" en su arquitectura barroca. Véanse los arcos de las capillas laterales, que con su esviaje presentan al espectador su cajeado y sus listones en relieve, produciendo un cierto efectismo decorativo de carácter geométrico que realza la propia arquitectura. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,162&r=CeAP-4641-R_273_DETALLE_REPORTAJES).






230.25 Cúpula de la iglesia parroquial de San Nicolás.






230.26 Detalle de la hornacina del altar mayor de la iglesia parroquial de San Nicolás, con un conjunto escultórico presidido por el titular del templo.







230.27 Detalle del frontón de la portada principal de la iglesia parroquial de San Nicolás, que da a la calle del mismo nombre, si bien con los problemas del tráfico rodado apenas se usa como acceso habitual. Esta fachada es una de las joyas del arte barroco, por la disposición diagonal de sus pilastras y el arqueamiento de la cornisa y las molduras. Está adornada con capiteles, guirnaldas y un medallón en el que se representa al Santo en estado místico. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,162&r=CeAP-4729-R_273_DETALLE_REPORTAJES).






230.28 Plaza de San Nicolás.






230.29 Portada lateral de la iglesia parroquial de San Nicolás que da a la a la plaza del mismo nombre. Al igual que la portada principal, está adornada con capiteles, guirnaldas y un medallón en el que se representa la "Apoteosis de San Nicolás".







230.30 En la plaza José María Bautista Hernández esquina calle Sagasta podemos ver una edificación reciente que descansa sobre los restos de un lienzo de la muralla árabe de Murcia.






230.31 Calle Sagasta, 26. Detalle de una vivienda decorada con molduras de yesería en los huecos.





230.32 Calle San Nicolás, 14. En la fachada de este edificio de noble portón se conserva una lápida de mármol oscuro que contiene la siguiente inscripción: "Reinando el señor Fernando VII y defendiendo su patria el general D. Martín La Carrera fue muerto en este sitio por las tropas de Napoleón, el día 26 de enero de 1812". El general Soult, que retornó a Murcia a recoger la alta contribución que había exigido a los vecinos el día anterior, se encontraba comiendo en el Palacio Episcopal, cuando supo de la entrada de las tropas del general Martín de la Carrera, pero éste no logró sorprender a Soult, muy al contrario, entre la plaza de Santa Catalina y Platería las tropas españolas fueron sorprendidas por el enemigo y La Carrera fue muerto en el enfrentamiento. Tras los acontecimientos Soult se retiró de Murcia inmediatamente. Desde aquel día la calle San Nicolás pasó a llamarse de La Carrera. Años más tarde la calle volvió a tomar el nombre de San Nicolás. (Texto extraído de la página web: http://www.laverdad.es/murcia/20080427/cultura/como-cayo-nicolas-general-20080427.html).






230.33 Escudo nobiliario, en piedra, situado en la calle Riquelme esquina calle Escritor Antonio Segado del Olmo.






230.34 Calle Escritor Antonio Segado del Olmo.






230.35 Plaza de Santa Catalina. Durante siglos esta plaza estuvo destinada para celebrar los grandes acontecimientos, en ella se realizaban juicios públicos, ahorcamientos, reuniones del Concejo y del Consejo de Hombres Buenos. No en vano era conocida como "la Plaza Mayor". Hasta 1614 fue escenario de las proclamaciones reales. En esta plaza ondeó por primera vez el pendón real concedido por Alfonso X el Sabio al municipio de Murcia. La última gran fiesta celebrada en esta plaza, fue la celebración de la coronación de Felipe II. Después Santa Catalina se quedó pequeña y sus actos se pasaron a la plaza de Santo Domingo. En el antiguo pavimento de la sacristía de la iglesia de Santa Catalina se encontró la lápida sepulcral con un epitafio, fechado en 1162, dedicado a la famosa poetisa  mursí Al-Fadilah,  que se conserva en el Museo Arqueológico. (Texto extraído de la página web: http://www.descubriendomurcia.com/iglesia-de-santa-catalina/).







230.36 Museo Ramón Gaya en la plaza de Santa Catalina. Tras las generosas donaciones por parte del pintor Ramón Gaya a la ciudad de Murcia, el Ayuntamiento rehabilitó y acondicionó en 1990 la Casa Palarea, con el objeto de convertirla en un museo que acogiese la obra del artista, aglutinada en una valiosa muestra de todas sus etapas artísticas. Está formado por la unión de dos edificios que conservan la estructura característica de las viviendas urbanas del siglo XIX.






230.37 Busto del pintor Ramón Gaya en el vestíbulo del museo que lleva su nombre, en la que fue Casa Palarea.





 
230.38 Basamento del monumento a la Inmaculada Concepción en la plaza Santa Catalina, en el que reza la siguiente leyenda: "Nos DR. D. Ramón Sanahuja Marce por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica. Obispo de Cartagena. Concedemos cien días de indulgencias a todos los fieles cristianos, de uno y otro sexo, que recen un Ave María, Salve u otra oración aprobada por la Iglesia ante la imagen de la Inmaculada de esta plaza de Santa Catalina. Dado en Murcia, a 8 de diciembre de 1954. Ramón, obispo de Cartagena". Al fondo la iglesia de Santa Catalina.







230.39 Edificio de la Unión y el Fénix en la plaza de Santa Catalina. La Unión y el Fénix Español fue en su día una de las principales aseguradoras de España y construía céntricos y majestuosos edificios siempre coronados por una escultura con un ave y un joven. Este edificio se construyó en el lugar en el que hasta 1933 estuvo el edificio del Contraste, una monumental construcción del siglo XVII, hoy desaparecida. Lo que queda de ella puede visitarse en el MUBAM, Museo de Bellas Artes de Murcia.






230.40 Calle Santa Isabel.





 

230.41 Calle Santa Catalina a la altura de la Gran Vía Escultor Salzillo.







230.42 Calle Marquesa.






230.43 Calle Almenas. A la izquierda tenemos la iglesia parroquial de San Nicolás.






230.44 Escudo nobiliario en la calle Aistor esquina calle San Nicolás. La ciudad de Murcia ha tenido un importante pasado barroco. Sabemos de la cantidad de palacios y casonas que formaban las calles de la Murcia de los siglos XVII y XVIII. La mayoría de estos inmuebles desaparecieron con el transcurrir de los años; en sus solares se levantaron modernos  edificios de viviendas que, evidentemente, no tenían nada que ver arquitectónicamente con sus predecesores. Los únicos testigos que sobreviven de estas casonas barrocas, son sus escudos. Como los palacetes ya no existían, se decidió colocarlos en las fachadas de los modernos edificios. Así que resulta un paseo de lo más agradable, callejear por los barrios más históricos de la ciudad e ir descubriendo escudos nobiliarios de los antiguos propietarios de esos espacios.  (Texto extraído de la página web: http://www.descubriendomurcia.com/escudos-barrocos-en-los-edificios-de-murcia/).






230.45 Casona de mediados del siglo XX en la calle San Nicolás, 31. En la fachada hay una placa metálica que dice: "Ministerio de Trabajo. Esta casa goza de los beneficios de la Ley de 19 de Noviembre de 1948 y es de Renta limitada".






230.46 Detalle de una de las portadas de la Inclusa de Niños Expósitos de la calle Santa Teresa esquina calle San Nicolás. La función de recogida de niños ilegítimos la desarrolló en Murcia durante los siglos XVI al XVIII el Hospital de San Juan de Dios, hasta que el cardenal Belluga decidió construir este edificio en 1715, que comenzaría a funcionar en 1728 bajo el control de las religiosas de la orden de "Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul". En la calle Huérfanos se encontraba el torno, dejando de existir el 20 de mayo de 1933, a partir de ese momento los ingresos continuaron, pero por la puerta.






230.47 Detalle de la portada principal de la Inclusa de Niños Expósitos de la calle Santa Teresa esquina calle San Nicolás. Esta Fundación del cardenal Belluga, en 1985, pasó a ser un Hogar Auxiliar de los Servicios Sociales de Murcia para la guarda y custodia de Niños de 0 a 6 años. En 1986 se cierra el Colegio de la Milagrosa, que las Hijas de la Caridad habían fundado en 1872, para potenciar la finalidad de la Fundación, ello supone la remodelación del edificio entre 1991 y 1993. De forma ininterrumpida ha venido prestando servicios de profundo contenido social. (Texto extraído de la página web: http://hijascaridad.org/staluisa/c_hogares/centros/centro1.htm).






230.48 Casa Díaz Cassou. Obra de José Antonio Rodríguez del año 1906 hecha por encargo del escritor y erudito Pedro Díaz Cassou. El autor compone sabiamente un chaflán en el ángulo principal del edificio y moviéndose en él proyecta y rompe la línea de la cornisa. En el centro organiza un limpio mirador semicircular rematado por una barandilla de hierro. Está ubicada en la calle Santa Teresa y es uno de los pocos ejemplos de estilo modernista que posee la ciudad de Murcia. Generalmente, esta muestra de arquitectura era exclusiva de la alta burguesía adinerada y coincide, lógicamente, con núcleos de población de fuerte florecimiento económico a finales del siglo XIX, por tanto está más presente en Cartagena o La Unión, con una pujante minería en aquel momento, que en la propia capital murciana. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,168&r=CeAP-191-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO).






230.49 Iglesia de Santa Catalina, situada en la plaza del mismo nombre. Es uno de los templos más antiguos de la ciudad de Murcia, ya en 1272 estaba abierto al culto. Sucesivas intervenciones han aportado elementos arquitectónicos y ornamentales de los diferentes estilos artísticos a esta iglesia, asentada, al parecer, sobre la estructura de una mezquita; la intervención más determinante se realizó en el siglo XVIII, mientras que la del siglo XX cambia su fisonomía, apreciándose en este momento un eclecticismo tanto en el interior como en el exterior del inmueble. La planta de la iglesia de Santa Catalina es de nave única, con pequeñas capillas alrededor. Es la sede de la Muy Ilustre y Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad, que desfila en la noche del Sábado de la Pasión. (Texto extraído de la página web: http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,522,m,162&r=CeAP-5335-R_248_DETALLE_REPORTAJES).






230.50 Nave central de la iglesia de Santa Catalina.









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